Una normalidad

Una normalidad.
Siempre me creo que me puedo volver una contenida.
Siempre me creo que aquí el control, va hacer uso de poder, cuando aquí realmente es dónde todo importa nada.

Y tiro un cigarro a la papelera y ahí está. 
Una planta, con cesta, papel celofán y un lazo.¿Quién tira un regalo como ese? A mí me da lo mismo. 
De momento está encima del televisor. Nike se intenta comer las hojas y yo le disparo con una pistola de agua. Muy divertido.  
Entremedias de la comida de la hoja y el disparo, pienso en el mensaje. No en la persona que ha mandado el mensaje, sólo en el mensaje. 
Levanto un brazo y lo rasco con ganas, tengo alergia al sol y ayer me dio demasiado sentada en un banco mientras leía.
Cuando llegué me resulto imposible concentrarme, lo cerré y medité. 
A los cinco minutos, (esa fue la sensación del tiempo) me dispuse de nuevo a dar comienzo a la lectura ¡Cómo patinar sobre hielo por los caminos de la Mancha! ¡No podía parar!. 
El tiempo se acabó, tuve que cerrar el libro sin ganas. Hubiera estado hasta que la luz del sol se hubiese quedado negra.



A veces un momento, sólo un momento te hace sacar la mejor de tus sonrisas...esos hermosos momentos son los que de verdad hace que merezca la pena transitar por el mundo de los inciertos.
Y ahora me toca seguir limpiando... 

Principios básicos.

Me tomo una cerveza fría de verdad, mientras pienso reflexionando hasta que punto me importa. Y la conclusión que me acaban de dar mis neuronas en segundos es. Lo que importo yo.






El pensar que se quiere porque sí, es la mayor de las mentiras.








Y esos que dicen que el amor tiene que doler o les han amado mal o nunca han sabido amar, qué es todavía peor. Porque lo único que duele del amor es el desamor y lo demás es pura tontería.
.









_*_


Me tomo licencia para decirte en el presente continuo del conocer que es todo un  placer.

La E cuación

Estoy entre la contracción rítmica del sístole y el diástole y la obertura mística y húmeda de los principios de mis muslos.
Algo difícil de explicar e imposible de olvidar.

El encuentro textual de mis sensaciones y/o emociones con la posibilidad infinita de su transcripción en palabras se pierde por el hiperespacio o quizá mejor o seguramente de mi falta de vocabulario para poder expresar de manera certera y precisa lo que se está paseando por las células de mi cuerpo.
Ese encuentro del "de" y el "con" daría pie a una posible interpretación y entendimiento de todo aquél que llevado por sus motivos y razones pudiera llegar a leer este sin sentido escrito y darme una respuesta que hiciera plantearme que lo tengo dentro tiene nomenclatura, porque la perdida del revés conlleva la muerte de un dígito. Algo planeado y digno de mención.
Y mientras todo esto ocurre, el cigarro se me ha apagado tres veces y le he dado chasca tres veces. Matemáticas simples: contar. 
Y si cuento, sumo sin querer las veces de lo que quiera. 
La tontería del detalle añade tal toque de realidad al asunto que no defino...(porque el enigma siempre es el mayor de los entretenimientos). Qué pretendo puedan algunos de ustedes y perdón por evitar "el todos" -es otra más de las crudas realidades - puedan llegar a descubrir... 
El ¿De qué estoy hablando?

10:00

Un día. Tan solo un día de esos que no tienen horas, sólo momentos.
Yo pensé que la insensatez cumplía años, entonces moría y qué la locura caducaba.



No quiero ser un mistura incierta de letras, ni un icono de una expresión, no quiero que me lustren los extinguidos de las esperanzas, ni los conocedores de las tácticas, no, no quiero palabras muertas, ni las voces lógicas que recitan de memoria la mierda recurrente.







Quiero jugar al parchís sin que se me olvide que en Niger hasta los dos años a los niños no se les pone nombre. Sonreír a pesar de que los días se repiten. Acordarme de que los quiero renombrar. Quitarme la bota en el andén de un metro porque me pica la planta del pie. Gritar las hipocresías. Escribir sin morir en los intentos. Leer/te/me/os sin rechinar. Luchar mi verdad sin caer en las mediocridades...
Bajar las persianas de día por solo querer que sea de noche.

Música


Sus manos son perfectas, se escurren por la seda.
Sus ojos se encuentran, sus labios se acarician, sus lenguas se anudan, sus respiraciones se alteran...sus cuerpos vibran.

... gime...jadea...susurra...goza...más...suya...plena...húmeda...abierta...
...uno...dos...tres...

Con las corvas en sus hombros, gime. La espalda se encorva lentamente...jadea, susurra...goza...cada vez más...
La siente suya. Plena, húmeda, abierta...
La posee lentamente, quiere verla rota de placer. Abre los ojos...dice...se besan las bocas, poseídos, locos, ebrios...están unidos, fundidos, eternos...se embisten, se aman, se follan...  

Otra vez



  • ¡¡Quiero volar¡¡


Le había vuelto a pasar, las letras estaban huecas y desposeídas de alma.
Las sonrisas le parecían muecas asimétricas, las inteligencias carentes de novedades, las lujurias pornográficas, de las baratas y vulgares hasta límites insospechados. Las poesías pastel sin relleno, el infinito sonaba incluso pequeño...

Era tal su aburrimiento que había hecho el intento infructuoso de rememorar a sus amantes por la valoración de sus orgasmos. Se había perdido de nuevo en querer encontrar a alguien a quién contarle.
A quién contarle su particular insensatez.

Procesar datos y dejar emoción y principios no era necesario. La noche había barrido cualquier conato romántico y pasional de sus neuronas.
Era difícil a esas alturas que la sorpresa dilatara sus pupilas, se sentía en "pues vale" repetitivo y sin tono. La locura momentánea le hizo pensar que quizá algún romántico de los se-sx-os estaba esperandola en algún lugar oculto y que en un sustillo aparecería con litros de mar, chocolates en polvos y maíz a punto de estallar en las pupilas de sus ojos.
Eso era lo único que mantenía su ilusión de falta de gravedad.
  • art_fantasy (Guillermo Padilla)

Todo lo demás plantaba sus pies en el suelo. Saludaba con los dedillos. 
Esperaba que una fuerza incontrolada la levantara en volandas. 
Por los aires.
Entonces se quedaría sin respiración por las risas y al percatarse el valiente propulsor le haría el boca a boca liándola los sentidos y las realidades.

    • Yo. 
    • Quiero volar
    • ¿Tú?

El soldado eterno.

Él se proclamaba rey de reyes conquistando mis terrenos geográficos con la precisión y el ansía de un amante en estado de guerra. Yo era vasalla del placer que me hacía sentir.
Nos devoramos los sentidos...
La pasión los había desbordado...solo le sentía a él.
Sus manos, su boca y su cuerpo se me ofrecían como si el tiempo fuera a acabar, nada merecía más la pena que aquél momento de éxtasis, todas las palabras se unían en el fragor de ese acto de carne...
Tres veces. Tres, su líquido amniótico se derramo caliente y espeso en mi piel.
Me sentía libre y eterna.
Después de aquello las fuerzas oscuras le llamaron a filas, ni siquiera sé si alguna lágrima baño su rostro, ni siquiera sé si en esos momentos me amó...
Un día me llamó sabiendo de mi desesperación, no sabía si estaba herido o muerto. Poseído por la cólera del guerrero me gritaba mi irresponsabilidad por hacerle partícipe del sueño del mundo perfecto. Ese que él creó para mí. Ese que explotó el mismo día que supe que nunca le volvería a ver;  tan feliz como aquella vez que nos quisimos tanto...

El risueño brote de una palabra.

Me está entrando una tristeza, una nostalgia, una melancolía.
Sin identificar.
No quiero saber quién me la causa, pues sé que no es la injusticia del mundo.
A lo mejor son solo restos de tristezas que tenía por ahí y que se me han juntado.

Al escribir este pequeño texto, me nació una inspiración hermosa y sencilla, espero que esas sean las que más  disfrutéis..El blog de Anele
 

El ritmo de las palabras tullidas

A veces me siento desprotegida del todo.
Cuando echo de menos estar en tus brazos y tú también.
Siento el sin sentido más absoluto.

EL RITMO DE  LAS PALABRAS

No tenía sueño, ni hambre, ni ganas.
Ni ambiciones, ni inspiraciones, ni devociones, ni aficiones...
No es que fuera triste es que era peor...

Y se metió en una cueva. A lo salvaje, instintos primarios y...

Entonces te conocí a ti. 
Recuerdo la sonrisa de mi cara y la felicidad de mis entrañas por confiar en alguien. 
Sigo pensando que no fue un error, no es mi ego, no es que no asuma un error. Tengo una acumulación de ellos. 
...es que tu voz...parecías tan feliz como yo...tener tanto miedo como yo...tantas ganas como yo...

Bueno, tienes razón, yo no sería capaz de ciertas cosas, mi persona realmente no me importa en exceso, pero no tengo dudas que despellejaría con los dientes a cualquier sanguijuela carente de principios que hiciera daño a una las personas que quiero.

No le des demasiada importancia. El ovario me está dejando secas las neuronas y cuando eso sucede, ya sabes que solo queda el corazón y las vísceras; esas que tienes empeño por comerte con afán de envenenamiento. Qué no es posible, qué no tengo. 
Lo sabes. 
Tu empeño me irrita.

Lo bueno de las experiencias es que te puedes quedar con lo quieras, es decir...
Tu voz...parecías tan feliz como yo...tener tanto miedo como yo...tantas ganas como yo...

Las palabras comestibles.

Me había levantado...

Se había levantado enfadada; no sabía el sueño. Tampoco lo quería saber. A veces recordar era saber que.
Ella pensaba que no entendía, eso era una parte de su enfado.
Abril del 2009 y se quedó en esa fecha y en sus palabras. Eso sucedió un día.
Otro día asoció esas palabras a un correo y en asociaciones se perdió su amor.

Estaba enfadada. No tenía dudas.

De repente la imaginación la llevó a un gran banquete. Le había levantado la tapa de los sesos y degustaba con la elegancia de los tres dedos aquél amasijo.
¿Te gusta mi amor? Dijo él.
No. Contestó ella.
Y le dejó de hablar.

As de carta roja.


Estimado señor desconocido, le quiero decir con gusto y de tú. 

Qué:

Te voy a aplaudir las ganas con cantos líricos.

Creo, qué atentamente seré tu desconocida pretendiente.
Creo, qué también te voy aspirar los humos y sin errores, te voy a decir las cositas tiernas que llevo dentro.
Creo por creer, qué vas a llevar un lazo de mis arterias, un botón de mis tejidos y  los hilos conductores de los colores de mis sonrisas.
Sí.
Creo por creer, qué te puedo tapar los vacíos, regalarte mis llenos y tocarte las cuerdas para que vibres.
Creo,  qué  nos miraremos despacio, nos beberemos los fluidos y  nos comeremos la piel.

Si tú crees en la precisión de las palabras y en los valores de los sentires. Seré...

Siempre tuya, 
tu apelativo más cariñoso. 




Y esto fue pasado y tengo un dolor de seso,¡Qué no veas! qué me están crujiendo las neuronas y el dolor es el intento de controlarlas. 
¿Quién lo sabe?. Mis ovarios, esos siempre lo saben todo, qué no veas si son listos.
Y ha ganado el Madrid o perdido el Barcelona que viene a ser lo mismo, joder el Ronaldo mira que es tonto y siendo yo del Atleti y no forofa me tendría que alegrar, qué me lo dice el sentido común, pero me puede el de lo común de los colchoneros, es decir, qué me jode y ¿Qué le voy hacer? pues nada, hombre, pues nada...y otra jodida Semana Santa de tambores y de capirotes...purrúm, purrúm...
Y el puesto y el quitado y la puta redondez de las cabezas que piensan en círculos...

Me leo las cartas y con son, sonrío...

Algo de una circunstancia.

La blogosfera va a la velocidad de la luz, estás horas sin entrar y...
Me gusta leerla, motivaciones, relatos...
Amor, qué gran palabra, lástima que no todo el mundo sepa expresarla en su justa medida.

Ayer por fin, estuve en la Jam de los poetas... a ver si me entran las ganas y os cuento mis impresiones pero hay cosas que no entiendo, un tío erupta, mientras alguien va a recitar...me vuelvo, le digo "tío que grosero" aunque lo que me hubiera o hubiese gustado decir es....a la puta calle. 

Fabián Rivera, era el poeta invitado, un chaval mejicano de ojos oscuros y alegría en ellos, tengo la suerte de llegar pronto tan pronto que empiezo a hablar con él y me cuenta retazos de su vida y de su literatura.

Me gusta su poesía tiene expresiones fuertes, cortantes, brutas.

Habló con mucha gente, empiezo a apuntar blogs, observo las caras de las personas, escucho poemas, uno, otro, otro...demasiada poesía...

Mención especial a ¿Olaya? ¿Amaya? Pazos* (lo siento ahora no entiendo mi propia letra), Santiago Tena, Batania, Carlos Salen, el chaval calvo y con gafas (Siento no recordar tu nombre y espero que este sea tu blog :S http://soytanidiotaquesoypoeta.blogspot.com/
Y aplausos para todos por salir ahí y ser tan valientes.
Bueno, supongo que esto no se puede llamar crónica porque además me dejo muchos detallitos, como la chica con zapatos de cada color (qué punto) su chico/marido/pareja, Iki que recita un poema en vasco e...inmediatamente después en castellano, el chico de las velas de colores, Blancanieves, la chica de los años treinta, el fotógrafo poeta, Giovanni que no está constipado, Jesús y las matemáticas y la estrella de mar rosa, Antonio Díez que se escribe como diez, el chaval de las camperas y vaqueros rotos que se sienta al lado, la chica de melena alucinante y labios poderosos...la rubia y Sabina, Batania y la rubia, el mexicano de ojos alegres y cara triste que tiene libro....
El caso es que como no podía ser de otro modo me lo pase bastante bien y en una de esas me arranco por soleares...


Y acabamos él y yo solos y en las distancias pero a tí me gustaría llamarte. 
Descuelgas te digo hola, me dices hola, no me chillas, me hablas, me eliges, me expresas y me conversas, me llamas, mi nombre, tu nombre, lloramos, te explico, me explicas, reímos, saltamos...
Y me curo de esta jodida enfermedad que es quererte sin poder y amarte sin saber...

* No es buena. Es mejor Olaia Pazos (Gracias al blog del amigo Neorrabioso ;)

Inspiración hiperactiva.

Esta vez abrió los ojos sin llamamientos de ningún tipo, qué maravilla pensó, estás durmiendo y de repente te despiertas sin más...
Llevaba desde ayer tocándose la frente y sin ponerse el termómetro convencida de que tenía fiebre sin tenerla.

Había tenido una sesión de realidad con una de sus amiga en una terraza, nada de libros, ni de política, ni de exposiciones, ni de...Joder, en la tele. Hablaban de los hechos acontecidos, cada una los suyos..
Todo lo contrario al otro día. 
Una sentada en la taza de un baño y la otra en el suelo hablando de la metafísica,  con un pedo de los buenos. No era patético era pura poesía existencial.
Lo sé porque las horas restantes estaba toda entera Zen. Las drogas en su justa medida es lo que tienen. La dije, según me lo contaba. Y además es que hablar con uno mismo todo el rato es un auténtico coñazo, añadí.
Ella me miró con absoluta indiferencia y creo que estuvo a punto de decir. No seas gilipollas.
Yo esperaba que siguiese hablando, pero me ignoro y se marchó y entonces la absoluta indiferencia fue mía. Se me levantaron los hombros a la vez y dije con voz. ¡¡Pues vale...!!

Miré la hora, era pronto todavía. No sonaría el móvil, todavía no. 
Y empecé a mirar a los personajes de aquél insólito circo con otra perspectiva...quizá, así, las inspiraciones fueran distintas.
La muela me estaba crujiendo y deje de pensar imaginando.
Tenía que encontrar trabajo ya de ya, esa debía ser mi única y principal meta. Esa y aquellos malditos papeles que se acumulaban en la estantería.
Pensar sólo con el corazón era tan malo como pensar solo con la cabeza. 
Y creo que en ese momento fue cuando me levanté y me fui.

La ficción de la realidad y la realidad de la ficción.



No podían ser nada el uno del otro, ni un recuerdo.
Todo había sido un. No sucedido. Una irrealidad. Un sueño. 
Nada de aquello había sido verdad.
Ni un un solo sentimiento sincero...
Él así quiso que fuera y ella se lo concedió.



La dignidad de las personas está por encima de los sentimientos, eso nos han enseñado, eso han conseguido.
La dignidad no se debe basar en la firme certeza de lo que uno siente. Eso es estúpido. 
Crujir, rematar y rebañar...
Enarbolar banderas de bondad, de humildad o de creencias que no sean religiosas es estar al margen de la ley establecida.
No creas lo que sientes. 
Cree lo que piensen. 
Así podrás existir. Si no. Te mataran.



- Hola, soy posibilidad. Diria él.

- Hola, soy verdad. Contestaria ella.
-¿Quieres un helado de cucurucho con sabor a piel y trocitos dulces de corazón?
- Esa era mi siguiente pregunta. ¿Por qué me la has robado? Diría ella.
- No, yo no.....
y sin tiempo a contestar. Ella ...
- Seré tu cuarto menguante, entrante y saliente, seré silencio y palabra, principio y fin, seré....lo que quise siempre  ser...
A M O R en mayúsculas.


En reflexionando.

Qué terrible sensación esa de medir las palabras, de tener que estar en alerta, atenta y al tanto...
Si ella sólo quería ser cómo todo el mundo...una más de miles de caras sin rostro y disfrutar.

Porque escribir se trata de disfrutar por encima de cualquier otra cosa.
Qué importa si escribo de amor o de muerte, no es un disfrutar plasmar...
Quién es el lamentable deshecho que escribe para sufrir ¿Quién?...

Algunos se disfrutan el ego, otros las circunstancias, otros los seguidores, otros los comentarios....¡Qué más da!.
Escribir por encima de todo debe ser disfrutar. Sea la expresión de cualquier sentimiento, causa, circunstancia, emoción...

El día que me duela escribir, dejaré de hacerlo.

Es sencillo. No tendrá ningún sentido.


Esta maravilla la descubrí, gracias a mi amigo Shokaku Alias Luis, o Luis Alias Shokaku ¿Acaso no es lo mismo?

Historias para no contar I

Era un señor serio de solemnidad. 
Estaba en el primer banco muy atenta a las tonterías literarias que decía esa cara. 
Yo no entendía nada, parecía que las palabras no tuvieran voz, a veces leía de un libro que tenía cordón de separador y se agarraba las manos como si se le fueran a caer.
Miraba a un lado, a otro. Con mucho cuidado hacía atrás. A mí realmente el que me llamaba la atención era el barbas ese... si pudiera bajar de la cruz...

La última vez que entré a una misa fue en el pueblo madrileño de Aranjuez, estaba pasando el día con un amigo y viendo una iglesia grande de fachada e imponente de situación, nos decidimos a entrar. Tres minutos de sermón. Suficientes.
Al salir el cenutrio de mi amigo se puso a vocear respecto a la iglesia y sus múltiples pecados. No sabía si dejarle allí o directamente llamar a la guardia civil para que le detuvieran por gilipollas voceras.
Al final me decidí por un calla, y el tío nada....calla y el tío nada....era realmente penoso. 
No hubo más remedio que gritar: "Te quieres callar imbécil, estamos en su pueblo y es su cura ¿Quieres que nos partan la cara? además no todos son iguales". 
Bueno, era eso o sacarme una teta (lo de la teta realmente no lo pensé). 
Acción, reacción.
Se calló y yo no tuve corazón para dejarle allí. Fue peor que eso. 
A las cuatro horas estaba en la calle Toledo llorando una hora de reloj. Se había pasado todo el día diciendo que la vida no tenía sentido y bla, bla, bla....
Me tenía harta, era un niño pijo llorica. 

La que lloró una hora de reloj...fui yo.

Está pasando.

Estaba cansada de tanto personaje vestido para la ocasión. Incluso ella empezaba a sentirse cómo un personaje. Dejó de pensar en ello.

Se vio de nuevo en aquella mesa tomando cervezas con las gafas de sol. Estaba tan cómoda que ni siquiera hablaba...tenía muy poco que decir.

Había llegado a casa sola. Tan sola que se sintió extrañamente feliz. Quería dormir.

Sin importancia

Estoy nerviosa. Se han abierto mil ventanas de posibilidades en mi cabeza, en la imaginación. Siempre me sorprende la capacidad de visión que tienen las neuronas. La situación es la misma de ayer pero el estado del ánimo. No.
También tengo mil ventanas de emociones que quieren explotar dentro de mi. Me las siento. Pero están calmadas, saldrán como rompen las olas de la mar. Saladas y con espuma.

En mi habitación hay un poster. Apaisado, cuatro furgonetas de las hippies, volkswagen, de cuatro colores diferentes, a partir de hoy, soñare con ganas que te hago el amor en cada una de ellas...porque mi imaginación es mía y no la puedo parar.

Escucho la radio mientras escribo, sólo quiero un día entero para mí, para mi sola.

Me gustaría poner un canción. Hoy rezumo música....

Día extraño

El día estaba resultando del todo extraño.

Se despertó a las tres de la mañana pensando que eran las siete. Por tanto hizo las mismas cosas.

Encendió el ordenador mientras se calentaba la cafetera y al mirar la pantalla se percató del error. En sí, no tenía mayor importancia, todo se reducía a volverse a acostar pero en su cabeza había escuchado el zumbido insaciable del despertador. No importaba lo que dijese el tiempo, el espacio era el de las siete de la mañana por algunas horas que quedasen para tal caprichoso mortal -poner nombre al tiempo- .

Y se puso a leer. Y leyó, leyó, y cuando la entró el sueño de nuevo se fue a la cama habiendo apagado la cafetera.

Recordó que ese día se tenía que despertar a las diez y cambió la alarma.

Durmió y cuando las ondas sonoras reales la despertaron. Estaba confusa y muy cansada, la consecuencia de aquello desató un infierno. Voces, golpes, estrés, lágrimas, desolación personal, autoestima mínima. Un caos.
Pero cómo todo en esta vida no es duradero.
Sucedió. 
Y la situación se calmó por la rutina de las circunstancias.
Cosas sencillas.
Tender la ropa, la llamada de una amiga, una conversación con un amigo, la visita de un chico de la compañía telefónica.
Sí, estaba siendo un día extraño, del todo extraño. 
Tanto que empezó a verlo todo desde otro color y entonces.
Sonrío.  

Otra vez y la veces necesarias.

REmpiezo de nuevo este blog con la ilusión y no certeza de que voy a poder escribir, algo chulo, sea el tema del tema que sea.
Y que será tan bueno que quizá me entren las ganas de mostrarlo al mundo real.
También es una prueba interna personal y un saneamiento mental.

Espero que aquellos que me descubran o ya me hayan descubierto disfruten de su lectura o de las músicas que ponga o de todo aquello que se me ocurra plasmar.

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